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  Situaciones especiales  

a. Embarazo.

El asma es el trastorno respiratorio más frecuente durante la gestación. Como consecuencia de los cambios hormonales puede cambiar a lo largo del embarazo. No obstante tan solo un tercio de las gestantes suele empeorar y lo que es más importante, con un buen control del asma en el embarazo no existen riesgos para la madre ni para el feto. Las embarazadas deben continuar con su tratamiento habitual durante todo el proceso. No hay motivos para creer que los fármacos habituales producen daños al feto. Los esteroides inhalados actúan exclusivamente en los pulmones y se absorbe muy poca cantidad en el torrente sanguíneo. Los esteroides orales si que pasan a la sangre materna, pero para perjudicar al niño deberían tomarse dosis muy elevadas, algo poco habitual en el manejo de las crisis.

El embarazo es un buen momento para dejar de fumar ya que la salud del niño es un motivo suficientemente importante.

En general no hay problemas sobreañadidos durante el parto, sólo hay que tener precaución con los ejercicios respiratorios que implican una respiración superficial rápida, ya que este tipo de respiración jadeante, puede desencadenar una crisis.

b. Lactancia.

Los fármacos inhalados apenas están presentes en la leche materna y los que se ingieren por vía oral, lo están en cantidades muy pequeñas, por lo que no afectarán al recién nacido.

Siempre es conveniente consultar con su médico a la hora de tomar algún medicamento durante el periodo de lactancia.

c. Viajes.

El hecho de tener asma no debe condicionar su vida. Puede viajar sin problemas si tiene en cuenta algunas cosas. Lo más importante antes de salir de viaje es estar seguro de que está controlado. Si tiene alguna duda debe acudir a su médico por si es necesario reajustar la medicación.

Debe llevar en su equipaje toda la medicación necesaria para su tratamiento, tanto la de control como la de rescate, asegurándote que vas a tener suficiente incluso si el viaje se prolonga por algún problema. Debes incluir también el medidor de flujo espiratorio máximo (si utilizas uno), tu plan de tratamiento contra el asma (firmado por tu médico para no tener problemas en las aduanas) y los teléfonos necesarios en caso de crisis.

Es muy útil conocer los principios activos de tu tratamiento, por si tienes que comprarlos en otro país.

Al viajar en automóvil, autobús o tren pueden encontrarse alergenos comunes en la alfombra, tapices y sistemas de ventilación en los vehículos. Se recomienza airear el vehículo antes de iniciar el viaje y cerrar las ventanillas.

Si viaja en avión debe peguntar a su médico si necesita oxígeno adicional. Esto suele ser necesario en casos de asma más severa. Debe coordinarlo con la línea aérea con bastante anticipación a la fecha del vuelo. A nadie puede negársele el derecho de viajar por necesitar oxígeno suplementario, pero debe hacer los arreglos necesarios previamente.

En caso de plantearse hacer un crucero tenga presente el clima y la temporada de su lugar de destino. En climas húmedos tropicales, puede verse más expuesto a algunos alergenos como los hongos o los ácaros. El aire frío en ambientes gélidos y secos es un irritante para la mayoría de los asmáticos.

En algunos hoteles hay habitaciones antialérgicas, muy útiles si se tiene en cuenta que las habitaciones de los hoteles, por su decoración, tienen multitud de alergenos.

Las personas con asma deben evitar ir de camping durante las temporadas de alto nivel de polen y llevar adrenalina inyectable en aquellos casos en los que su médico se lo recomiende.

d. Asma y deporte.

Hay un tipo de asma que aparece en relación con el ejercicio, es el asma inducida por el ejercicio (AIE). Aparece como causa de una sensibilidad excesiva de las vías respiratorias a los cambios bruscos de temperatura y humedad.

Al realizar ejercicio físico intenso la mayoría de las personas respiran por la boca, perdiéndose el efecto protector de la nariz, que calienta y humedece el aire además de limpiarlo de sustancias agresivas para la vía aérea inferior. Además de la respiración por la boca, otros factores que pueden incrementar la gravedad de los síntomas son los contaminantes atmosféricos, un alto contenido de polen y las infecciones de las vías respiratorias. Los síntomas suelen aparecer entre 5 y 15 minutos después de realizar el ejercicio, e incluyen disnea, opresión torácica, tos intensa y respiración sibilante. El tratamiento está dirigido a prevenir la aparición de síntomas y a tratarlos una vez que aparecen. Para prevenir la aparición de síntomas son muy útiles los broncodilatadores de acción rápida inhalados 15 minutos antes de realizar el ejercicio y los antileucotrienos. Para el tratamiento del broncoespasmo se usan también los broncodilatadores de acción rápida.

No hay impedimento alguno para que los individuos asmáticos practiquen deporte y/o actividad física, con un asesoramiento médico y educativo. La práctica de deporte es recomendable pues se produce una mejoría de la función cardiorrespiratoria y muscular. No obstante, hay que tener en cuenta algunas cosas.
  1. Tienes que estar sin síntomas antes de realizar ejercicio. Si no es así la realización de esfuerzo físico no hará más que aumentar esos síntomas. Y aún estando bien puede que necesites usar medicación antes de realizar ejercicio para evitar la aparición de síntomas.
  2. Debes realizar correctamente el tratamiento y llevar contigo la medicación de rescate.
  3. Es mejor practicar ejercicio en recintos cerrados y si no es posible evitar los días fríos, lluviosos y con viento.
  4. Hacer ejercicios previos de calentamiento y estiramiento.
Los asmáticos deben tener cuidado al esquiar o practicar otros deportes de invierno, ya que el aire frío puede desencadenar ataques de asma.

El buceo con escafandra autónoma puede encerrar un riesgo mayor por lo que las personas que padecen de asma deben nadar sólo en la superficie del agua. Consulte a su médico si desea practicar algún deporte que requiera de una gran esfuerzo como fútbol, baloncesto, rugby, ciclismo o carreras de resistencia. Él le indicará que es lo más oportuno en cada caso concreto.

En general las actividades que tiene un menor riesgo de producir síntomas son las realizadas con aire templado y mayor humedad, como la natación.

Si usted recibe un tratamiento óptimo del asma y consigue un control de la misma, evitando los síntomas, podrá llevar una vida normal realizando las actividades que estime oportunas.

e. Asma y trabajo

Hay numerosos trabajos que se relacionan con la aparición de síntomas de asma. Es lo que se denomina asma ocupacional. Las principales actividades relacionadas con asma ocupacional son: Carpintería (maderas, barnices, etc), Pintura automóviles (resinas, endurecedores, etc), Agricultura y ganadería (polvos de grano, ácaros, etc), Panadería y confitería (harina, colorantes, etc), Industria química (isocianatos, pinturas, resinas, etc), Galvanizados (niquelado, cromados, etc), Industria de plásticos y resinas (anhídrido ftálico), Industria farmacéutica (antibióticos) e Industria de detergentes (enzimas b. subtilis).

Los síntomas son similares al resto de tipos de asma, pero con algunas características especiales: no existían antes de iniciar la actividad laboral, se inician o se agravan en el lugar de trabajo (a veces después de finalizar la jornada laboral), mejoran fuera del lugar de trabajo (fines de semana y vacaciones) y retornan casi inmediatamente al reanudar el trabajo. Su diagnóstico se confirma mediante las "pruebas de provocación inhalatorias inespecíficas o específicas" que establezcan la asociación entre la actividad laboral y el asma.

Lo ideal para controlar esta patología es evitar las sustancias responsables, pero no siempre es posible. Basta la presencia de pequeñas cantidades, incluso por debajo de los límites permisibles, para que se den casos de asma. Por tanto, lo más importante es un diagnóstico precoz del problema, ya que de ello dependerá la buena evolución de la enfermedad.

Los síntomas se pueden controlar con los fármacos antiasmáticos, pero lamentablemente, muchas veces es necesario abandonar la exposición, cambiando de puesto de trabajo o incluso de ocupación, para conseguir el control.
 
     
Test ACT: permite tener un conocimiento del nivel de control del asma en pacientes mayores de 12 años de edad mediante cinco sencillas preguntas.

Día Mundial Asma
   
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