Las personas con asma tienen episodios agudos en los que las vías aéreas se hacen más estrechas y les resulta más difícil respirar. Esto se debe a una reacción exagerada de las paredes de dichas vías ante un desencadenante determinado.
Aparece entonces una inflamación (engrosamiento de la pared del bronquio) importante, una disminución del calibre por contracción del músculo liso de la pared bronquial y un aumento de la producción de mucosidad. Esto conlleva el empeoramiento de los síntomas y la función pulmonar.
La respiración se vuelve más difícil.
Aparición súbita de tos, sibilancias, dificultad para respirar y sensación de “opresión” en el pecho.
Es muy importante para usted reconocer los síntomas de una crisis de asma y poder valorar su gravedad.
Lo primero ante una crisis asmática es saber identificarla. Posteriormente debe tranquilizarse o tranquilizar a la persona que la está sufriendo y administrar la medicación de rescate cada 20 minutos hasta la mejoría. Si no hay respuesta se debe solicitar asistencia médica urgente.
TIPOS DE CRISIS ASMATICAS
Crisis Leve:
Aumento en la intensidad de los síntomas que no ceden con el tratamiento habitual y que limitan los grandes esfuerzos.
Aumento de la frecuencia respiratoria ("taquipnea").
Escasa autoescucha de ruidos respiratorios y aparición de "sibilancias".
Es posible hablar y tumbarse horizontalmente sin problemas.
No hay síntomas nocturnos importantes.
Crisis Moderada:
Aumento en la intensidad de los síntomas que no ceden con el tratamiento habitual y que limitan los esfuerzos de mediana intensidad.
Frecuencia respiratoria aumentada.
Sibilancias abundantes.
Habla entrecortada e intolerancia a la posición horizontal.
Crisis Grave:
Dificultad respiratoria en reposo.
Frecuencia respiratoria aumentada.
Sibilancias muy intensas.
Incapacidad para hablar, para respirar el paciente está sentado, inclinado hacia delante y sujetándose las rodillas.
Puede aparecer coloración azulada de la piel en labios y uñas (“cianosis”) que indican falta de oxígeno.
Esfuerzos adicionales para respirar (uso de musculatura accesoria).
Test ACT: permite tener un conocimiento del nivel de control del asma en pacientes mayores de 12 años de edad mediante cinco sencillas preguntas.